Una gripezinha

Brasil es, junto a los Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia del COVID-19. Y la política negacionista de Jair Bolsonaro respecto al virus está dando lugar a un genocidio.

Bolsonaro Participates in the Swearing-In Ceremony of the New Health Minister Amidst the Coronavirus (COVID - 19) Pandemic

El caso de Brasil es especial. El personaje del Palacio de la Alvorada persiste en su actitud negacionista, caracterizando al coronavirus como una gripezinha. Andressa Anholete / Getty


Uno de los fenómenos más inquietantes de los últimos años es el espectacular ascenso, en todo el mundo, de gobiernos de extrema derecha, autoritarios y reaccionarios que, en algunos casos, tienen rasgos neofascistas: Shinzo Abe en Japón, Narendra Modi en India, Donald Trump en EE. UU., Viktor Orbán en Hungría, y Jair Bolsonaro en Brasil son los ejemplos más conocidos.

No es sorprendente que varios de ellos reaccionen a la pandemia del coronavirus de forma absurda, negando o subestimando drásticamente los riesgos. Fue el caso de Trump durante las primeras semanas, y también el de su discípulo inglés, Boris Johnson, que llegó a proponer que el conjunto de la población se infecte con el virus para «inmunizar colectivamente» a todo el país (pagando, por supuesto, un costo de millones de muertos). Pero los dos tuvieron que retroceder frente a la crisis. En el caso de Boris Johnson, luego de ser él mismo gravemente afectado por el virus.

El caso de Brasil es especial. El personaje del Palacio de la Alvorada persiste en su actitud negacionista, caracterizando al coronavirus como una gripezinha (una definición que merece ingresar en los anales, no de la medicina, sino del delirio político). Pero este delirio tiene su lógica, que es la del neofascismo.

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